Tema 18: El desarrollo de las habilidades. Principios fundamentales del entrenamiento. Adecuación del entrenamiento en la actividad física en los ciclos de educación primaria

TEMARIO Educación Física Primaria – TEMA 18 – El desarrollo de las habilidades. Principios fundamentales del entrenamiento. Adecuación del entrenamiento en la actividad física en los ciclos de educación primaria.

Principios del Entrenamiento
Principios del Entrenamiento. Temario de Educación Física para Primaria

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ÍNDICE

1. ALGUNOS CONCEPTOS BÁSICOS EN EL ENTRENAMIENTO DEPORTIVO.

2. PRINCIPIOS DEL ENTRENAMIENTO DEPORTIVO.
2.1. Concepto:
2.2. Principios del entrenamiento deportivo según algunos autores.
2.3. Un intento de síntesis de los principios del entrenamiento deportivo.

3. LA ESPECIALIZACIÓN DEPORTIVA.
3.1. Concepto
3.2. ¿Deporte de alto nivel en la infancia?
3.2.1. Argumentos a favor del deporte de alto nivel en la infancia.
3.2.2. Argumentos en contra del deporte de alto nivel en la infancia.
3.3. ¿Qué modelo de deporte para la infancia?
3.4. Características específicas del entrenamiento infantil.
3.5. Fases en la especialización deportiva.

V. BIBLIOGRAFÍA.
1. Bibliografía consultada.
2. Bibliografía recomendada.

Resumen del tema

A groso modo podemos diferenciar dos grandes bloques en los contenidos de este tema.

El primer bloque de contenidos (que agrupa a los apartados 1 y 2) recoge algunos aspectos generales y básicos sobre el entrenamiento deportivo, mientras que el segundo bloque de contenidos (apartado 3) trata sobre las adaptaciones del entrenamiento a la edad infantil.

De esta forma, el apartado 1 se destina a la revisión de algunos de los conceptos clave dentro del proceso de entrenamiento, como el volumen y la intensidad de las cargas de trabajo, el tiempo de recuperación o la especificidad del entrenamiento. La comprensión de estos conceptos es una condición previa para poder adentrarse en un análisis más pormenorizado de los principios y las características del entrenamiento deportivo.

Por su parte, el segundo apartado trata sobre los principios del entrenamiento deportivo. Estos son los encargados de establecer las “líneas maestras” de desarrollo del proceso de entrenamiento, por lo que tienen un papel relevante en el resultado final de éste. A la hora de proceder al estudio de los principios del entrenamiento deportivo se ha considerado oportuno efectuar una revisión bibliográfica y recoger algunos de los principios enunciados por diferentes autores que han tratado este tema. Posteriormente se procede a una síntesis de los aspectos comunes más importantes en relación a este tema.

El apartado 3 versa sobre la adaptación del entrenamiento a la edad infantil o, más concretamente, sobre el proceso de la especialización deportiva.

Para ello se define, primeramente, lo que, en estas líneas se va a entender por especialización deportiva, para luego recoger, en el apartado 3.2, argumentos a favor y en contra del deporte de alto nivel durante la infancia. Dado que, de la lectura de éste apartado, se puede extraer la conclusión de que el deporte de alto nivel no es el más indicado en la edad infantil, se destina el apartado 3.3 a determinar qué modelo de práctica deportiva parece ser, en opinión de diversos autores, el más aplicable durante la infancia. Por último, los apartados 3.4 y 3.5 se destinan a establecer los principios específicos del entrenamiento infantil y las fases (según diferentes autores) del proceso de especialización deportiva.

1.- ALGUNOS CONCEPTOS BÁSICOS EN EL ENTRENAMIENTO DEPORTIVO.

A continuación definiremos algunos de los conceptos más importantes presentes en la terminología del entrenamiento deportivo.

  • VOLUMEN: Representa el aspecto cuantitativo de la carga de entrenamiento. Normalmente viene medido en número de repeticiones, Km, tiempo…

Por ejemplo en el caso de una carga de entrenamiento de resistencia que consistiera en carrera continua, el volumen de la carga vendría representado por los kilómetros recorridos. En el caso de un entrenamiento de fuerza consistente en la realización de un determinado ejercicio con pesas, el volumen de la carga lo representaría el número total de repeticiones efectuado.

  • INTENSIDAD Representa el aspecto cualitativo, la magnitud, de la carga del entrenamiento.

La intensidad máxima, el 100% representa las máximas posibilidades de ejecución de un individuo en un ejercicio determinado. La intensidad suele representarse en un % de este máximo, pudiendo expresarse en forma de velocidades, kilogramos,…

Siguiendo con los ejemplos anteriores, en el caso de la carrera continua, la intensidad de la carga vendría representada por la velocidad de carrera. En el caso del entrenamiento de fuerza, la intensidad de la carga vendría representada por los kilogramos de peso movidos y por su relación con las posibilidades máximas del sujeto.

  • RECUPERACIÓN: Es la pausa que existe entre un ejercicio y el siguiente, normalmente dentro de una misma sesión de entrenamiento
  • ESPECIFICIDAD DE LA CARGA: Una carga es tanto más específica cuanto más se parezca a la actividad competitiva.

Las cargas de tipo general son aquellas que se parecen muy poco a la actividad competitiva, las cargas de tipo específico son aquellas que se parecen mucho a la competitiva (por ejemplo, en el entrenamiento del salto de longitud, un ejercicio de flexiones de piernas con la barra de pesas (squat) se considera una carga general, mientras que un salto de longitud efectuado con la carrera disminuida, utilizado para trabajar aspectos técnicos, es considerado como una carga altamente específica.

Estos cuatro factores condicionan y determinan la orientación de la carga de trabajo, los efectos de ésta sobre el organismo y, de esta forma, las adaptaciones funcionales que ésta provocará.

2.- PRINCIPIOS DEL ENTRENAMIENTO DEPORTIVO.

2.1.- Concepto.

Harre ([1975], en Hahn [1988]) afirmaque los principios del entrenamiento tienen como función indicar las líneas maestras máximas de un proceso de entrenamiento. Este mismo autor [1987] considera que los principios del entrenamiento suministran una guía para un enfoque metódico del proceso de entrenamiento

Por su parte, Matveyev (1981), considera que los principios del entrenamiento serían las reglas prácticas, las directrices generales que, basándose en los datos objetivos sobre la adaptación biológica, orientan el entrenamiento
deportivo.

Finalmente Grosser [1988] afirma que la función de los principios del entrenamiento es doble, ya que por un lado
ordenan sistemáticamente los pasos y fases de los procesos de adaptación, y por otro lado determinan las líneas directrices del método de entrenamiento.

Vemos, por tanto, que los principios del entrenamiento serían aquellas directrices de la práctica idas en el  conocimiento científico. Dicho con otras palabras, constituyen la aplicación a la práctica os diferentes saberes y conocimientos relativos a la mejora de la prestación deportiva.

2.2.- Principios del entrenamiento deportivo según algunos autores.

Puedes AMPLIAR INFORMACIÓN en este artículo sobre LOS PRINCIPIOS DEL ENTRENAMIENTO DEPORTIVO.

A continuación efectuaremos un breve repaso de aquellos principios del entrenamiento deportivo recogidos por
diferentes autores. Prat [1990], enumera los siguientes principios del entrenamiento:

  • Principio de unidad o totalidad, que hace referencia a considerar el entrenamiento como un “todo”que comprende a la unidad del trabajo a efectuar y a la unidad del practicante, es decir que contempla el efecto global del  entrenamiento sobre el organismo del practicante.
  • Principio de la intensidad, de la adaptación o sobrecarga, basado en la teoría de la adaptación y que regula la intensidad de las cargas para que éstas tengan el efecto deseado sobre el organismo del practicante.
  • Principio de la progresión, basado igualmente en los procesos de adaptación, regula la evolución, a lo largo del proceso de entrenamiento, de las cargas de trabajo en relación a su volumen y a su intensidad.
  • Principio de continuidad, que hace referencia a la necesidad de una proximidad razonable entre los estímulos del entrenamiento para conseguir el efecto deseado.
  • Principio de la alternancia, que implica la necesidad de alternar, combinar, los diferentes elementos del entrenamiento de la forma más racional posible para conseguir resultados óptimos. Este principio regula tanto la combinación entre trabajo y descanso, como la combinación entre diferentes tipos de trabajo en el proceso de entrenamiento.

Por su parte, Welpeck [1988] enumera, de forma similar a Prat, cinco principios del entrenamiento:

  • Principio de la carga continua del entrenamiento, asimilable al principio de continuidad citado por Prat.
  • Principio de la periodicidad de la carga de entrenamiento, que recoge la necesidad de producir modificaciones periódicas en las características de la carga de entrenamiento para conseguir los resultados deseados en el momento oportuno.
  • Principio de la variación de las cargas del entrenamiento, similar al principio de la alternancia recogido Prat.
  • Principio de la sucesión racional de las cargas del entrenamiento, que incide en la necesidad de ordenar la secuencia de trabajo en el entrenamiento para no provocar interferencias negativas entre un tipo de trabajo y
    otro.
  • Principio de la eficacia del estímulo de la carga de entrenamiento, asimilable al principio de la intensidad citado por Prat Grosser, en su obra Principios del entrenamiento deportivo (op cit), no sólo enuncia una serie de principios del entrenamiento (reducidos a la mejora de las capacidades físicas del sujeto) basados en la teoría de la adaptación sino que los agrupa en tres grandes bloques: los principios del esfuerzo, los principios cíclicos y los principios de especialización.
    • Los principios del esfuerzo hacen relación a las,características que deben cumplir las cargas de entrenamiento a lo largo del proceso de entrenamiento. Es decir que determinan la naturaleza (volumen, intensidad, pausas de recuperación,…) de las cargas del entrenamiento, así como su evolución a lo largo de éste.
    • Los principios cíclicos regulan la distribución temporal de las cargas de cara a la consecución del nivel ideal de forma en el momento deseado. Es decir que guían el desarrollo temporal del proceso de entrenamiento, así como su estructuración en diferentes períodos o etapas.
    • Por último, los principios de especialización son los responsables de la orientación específica de cada proceso de entrenamiento de cara a conseguir, en cada sujeto en particular, el máximo rendimiento en una disciplina concreta. Dicho con otras palabras, este último bloque de principios sería el responsable de la orientación específica del proceso de entrenamiento.

2.3. Un intento de síntesis de los principios del entrenamiento deportivo.

Basándonos en lo anteriormente dicho y a modo de resumen podemos afirmar que los principios del entrenamiento suponen un intento de regular la práctica del entrenamiento basándose en la teoría de éste, es decir, en los conocimientos científicos y objetivos relativos a la mejora de la prestación deportiva.

En este sentido se puede comprobar que la mayoría de los principios enumerados por los diferentes autores tienen su fundamentación teórica en la teoría de la adaptación descrita en el tema 17.

Intentando resumir los diferentes aspectos del entrenamiento regulados por los principios propuestos por diferentes autores nos hallamos en que existe coincidencia en afirmar que se debe regular:

• Las características de las cargas de entrenamiento tanto en lo que hace relación al Volumen y a la intensidad de éstas como en lo referente a su evolución a lo largo del proceso de entrenamiento.

• La distribución temporal de las cargas, es decir la estructuración en diferentes fases, períodos o etapas de las cargas de entrenamiento con la finalidad de obtener el resultado deseado (aumento de la prestación) en el momento oportuno(época de competiciones).

• Las diferentes interrelaciones que se establecen entre los contenidos del entrenamiento. Esta regulación atañe tanto a la interrelación entre trabajo y descanso (uno de los puntos clave en el entrenamiento deportivo) como a la sucesión racional de los diferentes contenidos del entrenamiento a diferentes niveles, con la intención de que el desarrollo de una capacidad no interfiera de forma negativa al desarrollo de otra.

• Las diferentes “adaptaciones” específicas del proceso de entrenamiento, es decir las diferentes orientaciones de éste tanto en relación con el modelo de prestación final, como en relación a las características del cada deportista. Con ello se quiere decir que se debe adaptar el proceso de entrenamiento, orientándolo, tanto a la práctica deportiva concreta en la que se intervenga, como a las características de cada practicante.

3.- LA ESPECIALIZACIÓN DEPORTIVA.

3.1. Concepto

Por especialización deportiva entenderemos, desde estas líneas, el proceso que lleva a una persona hasta la práctica
deportiva competitiva.

Ella implicará, lógicamente, un “entrenamiento progresivo encaminado a la mejora delos diferentes aspectos (orgánicos, funcionales, técnicos y tácticos) necesarios para conseguir un rendimiento óptimo en la disciplina escogida.

En muchos casos este proceso de introducción en el mundo del deporte de competición se inicia durante la infancia, por lo que creemos muy importante aclarar algunos conceptos relativos al deporte en la edad infantil.

3.2. ¿Deporte de alto nivel en la Infancia?

El fenómeno de la especialización deportiva precoz es un hecho frecuente y, a su vez, considerablemente tratado en la literatura.

Valga como ejemplo de lo anterior el trabajo de Martens ([1986], en Durand [1988]) que recoge las edades mínimas y medias de iniciación a diferentes deportes en los Estados Unidos de América. En él podemos observar como son varias las actividades deportivas cuya práctica se inicia, como edad mínima, antes de los 5 años (Béisbol, natación, atletismo, gimnasia,…) e incluso en algunas alrededor de los 3 años de edad (Gimnasia a los 3 años, natación entre los 3 y los 4 años,…). En lo que respecta a las edades medias de iniciación, siempre siguiendo el trabajo de Martens, éstas oscilan alrededor de los 11 años, aunque en deportes como la gimnasia se sitúa sobre los 8 años de edad.

Jefferies ([1986], afirma, recogiendo datos de la hoy extinta Unión Soviética, que la iniciación a determinadas prácticas deportivas (como el patinaje, la natación o la gimnasia) se producía, en éste país, antes de los 5 años de edad.

Por otro lado, no son escasos los ejemplos de deportistas de élite mundial que han iniciado su práctica deportiva competitiva a edades muy tempranas. El caso de Nadia Comaneci es, en este sentido, paradigmático.

Este hecho, el fenómeno de la especialización deportiva precoz, ha originado una de las controversias más duraderas y agitadas en el mundo del deporte, originando posturas, no sólo contrapuestas sino francamente antagónicas.

Así, para algunos está plenamente justificada la iniciación deportiva precoz y no ven ningún inconveniente en la introducción temprana del niño en el entrenamiento y la competición a alto nivel.

Por contra, para otros la especialización deportiva precoz es un atentado contra la infancia que debería ser prohibido o, como mínimo regulado.

En los siguientes apartados procederemos a exponer algunos de los argumentos utilizados por los defensores y los detractores del deporte en la infancia.

3.2.1. Argumentos a favor del deporte de alto nivel en la infancia.

Hahn recoge algunas de las razones que parecen justificar la tendencia a iniciar el entrenamiento deportivo en edades muy tempranas.

Para este autor, el adelanto de la edad de máximo rendimiento, sobre todo en determinadas disciplinas, motiva a federaciones, clubes y entrenadores a iniciar el proceso de entrenamiento dirigido al alto rendimiento cada vez con mayor precocidad.

Igualmente cabe buscar, siempre siguiendo a Hahn, en un sistema competitivo infantil no acorde con las auténticas necesidades de niños y niñas y simplemente “adaptado” del modelo adulto, otra de las causas de este fenómeno.

La búsqueda del éxito ( a cualquier precio), por parte de instituciones, federaciones y clubes contribuye igualmente a
favorecer una especialización prematura.

Por último, en muchas ocasiones la actitud de los padres (que a menudo buscan “una sobrecompensación de los
éxitos conseguidos por los mismos” (Hahn) es decisiva para explicar este fenómeno.

Si analizamos estos motivos podemos comprobar que ninguno se ajusta, tal y como sostiene Hahn a los intereses y
necesidades reales y propios del niño.Todos son argumentos e intereses extrínsecos (éxito de las federaciones, satisfacción de los padres;..) a ellos.

3.2.2. Argumentos en contra del deporte de alto nivel en la infancia.

Son diversos los trabajos destinados a poner de manifiesto los perjuicios, de diversa índole, que una práctica deportiva especializada precoz puede originar sobre los niños y niñas practicantes.

Así Personne [1987] recoge una gran cantidad de casos reales en los que los deportistas (todos ellos sometidos en el presente o en el pasado, a la especialización deportiva precoz) presentan una gran variedad de problemas (de salud, de integración, psicológicos,…)

Por su parte las investigaciones de Cotia ([1979] muestran modificaciones patológicas en practicantes de diversas
especialidades deportivas (remeros, halterófilos, saltadores con pértiga, nadadores,…) todos ellos sometidos a una especialización precoz.

Igualmente, en un estudio de Mandel y Hennequet ([1984], se recoge que el 74% de los pediatras consultados considera no conveniente la práctica deportiva competitiva antes del final de la pubertad.

Por último, simplemente citar el informe elaborado por Delmas ([1981], en Personne por encargo de la Academia de Medicina de Francia y que previene contra los efectos perjudiciales del entrenamiento deportivo precoz.

De éstos y otros trabajos relacionados con el tema que nos ocupa podemos extraer algunos de los perjuicios que, la práctica deportiva especializada durante la infancia puede ocasionar.

Así hemos dividido estos posibles riesgos de la especialización deportiva precoz en 4 bloques, como son los riesgos de tipo físico, los riesgos psicológicos, los “motrices” y los deportivos.

a) Riesgos Físicos:

Hablar de riesgos físicos significa hacer referencia al peligro que la práctica deportiva la infancia,comporta para la salud de niños y niñas. Así, y dependiendo de la especialidad, se han detectado problemas óseos y articulares, problemas cardíacos, musculares,…

b) Riesgos psicológicos:

En los riesgos psicológicos hemos querido agrupar todas aquellas consecuencias negativas del entrenamiento y la competición precoces que guardan relación con la conducta del sujeto y a su estado mental. Así se ha detectado entre niños deportistas, niveles anormalmente altos de ansiedad, estrés, frustración,…

Igualmente podemos hablar de una “infancia no vivida” dada la enorme dedicación que algunas prácticas deportivas
exigen (varias horas, a veces más de 4 al día, todos los días de la semana), dedicación que, además, debe compaginarse con la actividad académica normal.

c) Riesgos motrices:

al hablar de riesgos motrices nos referimos a la falta de base polivalente que acompaña a la especialización prematura. Efectivamente el entrenamiento especializado busca el rendimiento en un aspecto concreto de la ejecución motriz humana (en el modelo de prestación competitiva) ignorando, por regla general, los demás. Esto conlleva una relativa “pobreza motriz” (ciertamente más presente en unos deportes que en otros) que puede llegar a imposibilitar una futura práctica deportiva diferente de la que se ha realizado durante la infancia.

d) Riesgos Deportivos:

En cuanto a los riesgos deportivos, hacemos referencia al hedió de que, en determinadas edades se produce una “especialización a ciegas”. Así somos de la opinión de que es muy difícil poder llegar a conocer con exactitud las características del futuro deportista de élite cuando éste tiene pocos años de edad, por lo que es más que posible que se esté especializando a un sujeto en una práctica deportiva para la que no tiene especiales condiciones,…

3.3. ¿Qué modelo de deporte para la Infancia?

Por lo visto anteriormente podemos llegar a la conclusión de que existen dudas, más que razonables, sobre la conveniencia del deporte competitivo antes de la pubertad.

La pregunta siguiente es ¿todo el deporte está desaconsejado en la etapa infantil? Repasemos algunos datos.

Durand recoge algunos estudios franceses sobre la opinión de los padres en relación a la necesidad de sus hijos de practicar algún deporte. De .esta forma, Danse y Lamben afirman en [1978] que el 95% de los padres no se oponen a que sus hijos realicen actividades deportivas y que el 86% piensan que esta actividad es tan importante como las intelectuales.

En esta misma línea, un sondeo encargado por el diario deportivo “L’Equipe” revela que el 67% de las personas encuestadas es partidario de la práctica deportiva diaria en la escuela.

En cuanto a la clase médica, su opinión no diverge de las anteriores.

Así, el estudio ya citado de Mandel y Hannequet, muestra que nada menos que el 99% de los pediatras franceses consideran positiva la práctica deportiva infantil. Este porcentaje se reduce, pero, al 74% cuando esta práctica se inicia antes de los 7 años.

De la misma forma, Cotta concluye que “En general el deporte fomenta en el niño y en el adolescente la madurez, el crecimiento y el desarrollo. Peligroso solo es el deporte de alto rendimiento específico realizado en edad infantil (Hahn)

Parece claro, por tanto, que el acuerdo, a la hora de recomendar una práctica deportiva adecuada durante la infancia es, prácticamente, total, mientras que se rechaza, igualmente con contundencia, la especialización deportiva precoz, ya que ésta parece responsable de la aparición de múltiples problemas en los practicantes.

La sentencia de Thomas nos parece, en este sentido, suficientemente clara “La aventura deportiva supone un enriquecimiento posiblemente irreemplazable, pero los caminos que conducen a los podiums y a las marcas deberían ser trazados sobre las bases de un patrimonio “cultural-deportivo-humanista” respetando al adolescente con el fin de nunca olvidar al chico o a la chica, futuros hombre y mujer, que están detrás del futuro deportista” (en Personne op cit).

Vemos, pues que se trata de aplicar en la edad infantil, un modelo de deporte, que no busque el éxito por el éxito (ni el futuro ni el inmediato) y que esté adaptado a las necesidades, características y posibilidades reales de sus practicantes.

De acuerdo con esto, especificaremos algunas de las características específicas del entrenamiento en la edad infantil y, posteriormente, recogeremos algunas de las propuestas de fases en la especialización deportiva.

3.4. Características específicas del entrenamiento Infantil.

Al margen de mantener con las adaptaciones lógicas, los principios generales del entrenamiento deportivo, recogidos anteriormente, el entrenamiento deportivo infantil debe tener unos principios rectores propios, de tal forma que se asegure el cumplimiento de los requisitos antes comentados.

Así podemos afirmar que, en el deporte infantil, debe prevalecer, sobre todos los demás objetivos posibles, la finalidad de contribuir a una formación integral de la persona a través, en este caso, de la actividad deportiva.

Igualmente, diferentes autores (que serán revisados en el siguiente apartado) coinciden en afirmar que durante las primeras etapas del entrenamiento se deben establecer las bases del futuro rendimiento y nunca buscar, a cualquier precio, el rendimiento inmediato.

Por último, Üngerer ([1977] recoge una serie de aspectos 4 tener en cuenta la práctica deportiva infantil como
son:

  • Aumentar, en las cargas elevadas, los tiempos de recuperación.
  • Priorizar el desarrollo de la resistencia aeróbica en detrimento del desarrollo de la resistencia anaeróbica
  • Evitar las situaciones donde se fuerce la respiración (como por ejemplo situaciones de apnea prolongada en
    inmersión)
  • Eliminar las cargas elevadas en el desarrollo de la fuerza, sobre todo las que incidan sobre la columna vertebral.
  • Potenciar el trabajo de flexibilidad dentro de las sesiones donde se desarrolle la fuerza.
  • Tener en cuenta la limitación en el procesamiento de la información, sobre todo en tareas que exijan una alta coordinación de movimientos.
  • Utilizar de forma prioritaria las habilidades “naturales” o cotidianas frente a los ejercicios excesivamente
    elaborados.
  • Primar la variedad frente a la estereotipación de gestos específicos.
  • Marcar el aspecto lúdico de ciertas actividades como apoyo a la motivación.
  • Es preferible, por su mayor carga motivacional, el entrenamiento en grupo que el individual.

3.5. Fases en la especialización deportiva.

Diferentes autores han propuesto, para la especialización deportiva, la sucesión de una serie de fases o etapas.

Matveev [1983] diferencia tres fases sucesivas en la preparación, a largo plazo, del deportista:

  • -Fase de preparación básica, con una duración (variable en relación al tipo de deporte) aproximada dé 4 a 6 años y cuya finalidad es crear los fundamentos sobre los que asentar los futuros aprendizajes de una forma armónica. Dentro de esta fase diferencia entre la etapa previa a la preparación deportiva, que transcurre durante la edad escolar y que se caracteriza por su polivalencia, y la etapa de la especialización inicial en la que ya se opta, de forma progresiva, por una práctica deportiva específica.
  • -Fase de la realización máxima de las posibilidades deportivas, de 8 a 12 años de duración, y en la que se alcanza el máximo rendimiento.
  • – Fase de longevidad deportiva, de duración individualizada y en la que el objetivo es mantener el nivel previamente
    adquirido.

Por su parte Nadori [1987] diferencia entre tres fases:

  • – Fase de entrenamiento no específico, que transcurre durante la infancia (aproximadamente hasta los 12 años) y que se caracteriza por una formación, como su nombre indica, general y polivalente, tanto desde el punto de vista condicional como técnico y táctico.
  • – Fase de entrenamiento semi-específico, que se prolonga desde los 10 o 12 años hasta los 16 aproximadamente, y donde se produce la primera orientación deportiva, es decir que el sujeto es encaminado hacia el rendimiento en aquel grupo de disciplinas en las que tiene posibilidades de éxito, sin llegar aun a una especialización total.
  • – Fase de entrenamiento específico, que tiene lugar a partir de los 18 años como edad de referencia y que se caracteriza por la búsqueda del rendimiento en una disciplina concreta.

Grosser [1986] distingue, en el proceso de especialización deportiva, 4 etapas sucesivas dando de cada una de ellas sus edades de referencia (o duración en caso de que la edad de inicio no se corresponda con la marcada) y los contenidos prioritarios del entrenamiento. Resumimos en la figura 1 las fases propuestas por este autor, así como sus edades o duraciones de referencia y los contenidos del entrenamiento.

Por último Martín ([1982] habla de tres objetivos sucesivos a plantearse como directores del entrenamiento deportivo:

  • – El primer objetivos la adquisición de una variada formación psicomotriz y se desarrolla hasta los 9-10 años de edad. Durante este período se buscará un aprendizaje motor variado y lúdico, así como una acumulación de experiencias motrices altamente variadas. Igualmente se producirá un acercamiento a las formas rudimentarias de las técnicas y tareas propias del deporte escogido.
  • – El segundo objetivo del entrenamiento consiste en el inicio de la especialización en el deporte específico escogido. El tránsito de la fase anterior hasta ésta, no debe ser brusco sino paulatino. Esta fase transcurre, de forma aproximada, hasta los 13-14 años, y en ella se busca el aprendizaje de las técnicas deportivas específicas así como el inicio de la actividad competitiva, sin olvidar la necesidad de complementar la actividad específica con una variedad de prácticas
    afines.
  • – El tercer objetivo del entrenamiento sería la profundización en el entrenamiento específico, es previo a la etapa de máximo rendimiento deportivo y transcurre hasta los 18 años. En esta etapa se da un incremento considerable en las cargas del entrenamiento, se busca la estabilidad en la ejecución técnica a la vez que se compite de forma regular.

La figura 2 muestra un ejemplo de adaptación en la sucesión de estas etapas debida a un inicio retardado del proceso de formación en el entrenamiento.

Fases de Especialización Deportiva

Figura 1: Fases propuestas por Grosser [1986] en la especialización deportiva.

Podemos, antes de finalizar, destacar algunos aspectos comunes de las diferentes propuestas recogidas.

Primeramente, ninguna de las propuestas habla, en las primeras etapas de búsqueda del rendimiento deportivo inmediato.

En segundo lugar siempre se observa la existencia de una primera fase, que suele coincidir con la edad escolar, en la que se da un trabajo variado, polivalente y general, como base de cualquier rendimiento futuro. Este trabajo huye, en la mayoría de los autores, de la práctica “deportiva única y específica, tendiendo a una práctica múltiple o, como mínimo, extremadamente rica y variada.

En tercer lugar, encontramos que a esta fase le sigue una fase de introducción en las técnicas y requerimientos específicos de cada actividad deportiva en concreto. Por último, todos los autores dejan claro que el proceso de formación del deportista requiere, por un lado muchos años de dedicación y, por otro lado, una planificación apurada. de las formas de intervención.

BIBLIOGRAFÍA

1. Bibliografía consultada.

DURAND, M. [1988]: El niño y el deporte. Paidos, Barcelona.

GROSSER, M; NEUMAJER, A. [1986}: Técnicas de entrenamiento. Martínez Roca, Barcelona.

MATVEEV, L [1983]: Fundamentos del entrenamiento deportivo. Raduga, Moscú

PERSONNE, J. [1987]: Aucune MedaUle ne vaut lo samé d’un tn/ant. Denoel, París.

WEINECK, J. [1988)]: Entrenamiento Óptimo. Hispano-Europea, Barcelona.

2. Bibliografía recomendada.

HAHN, E [1988]: Entrenamiento con niños. Teoría, práctica, problemas específicos. Martínez Roca, Barcelona.

GROSSER, M.; STARISCHKA, S.; ZIMMERMANN, E. [1988]: Principios del entrenamiento deportivo. Martínez Roca, Barcelona.

NADORI, L. [1988]: El tiempo de construir. En revista de entrenamiento deportivo, Vol 1 n°3


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