Superando las barreras para la práctica deportiva

La práctica deportiva no tiene que ser una barrera de discriminación, sino un hábito saludable que permita explotar al máximo las posibilidades de cada individuo, aún con limitaciones. Por eso, la práctica de diferentes disciplinas deportivas en personas con movilidad reducida, tienen sus propias variantes. Existen disciplinas más simples que otras a la hora de hacer adaptaciones, e incluso con mayores o menores beneficios para el cuerpo de cada individuo. Hoy hablaremos sobre los beneficios de la natación y cómo aprovechar elevadores de piscina y otras alternativas para que el disfrute del agua no sea limitante a ninguna persona.

practica deportiva 2

La natación adaptada

En el agua, los cuerpos pesan menos y adquieren una mayor flexibilidad. Las personas en el medio acuático, aún con movilidad reducida, ponen en funcionamiento todos los miembros, y por ese motivo el deporte acuático está considerado como una de las terapias de mayor repercusión positiva en el organismo.

La natación abarca un amplio número de ejercicios en el agua, orientados principalmente al mantenimiento y la tonificación muscular, así como a la relajación. Muchos de los movimientos y ejercicios se diseñan pensando en un programa de rehabilitación y mantenimiento de las funciones motrices del cuerpo. Por eso, en el caso de personas con movilidad reducida, es uno de los mejores deportes.

La enseñanza de natación adaptada

Es muy importante trabajar con los docentes y formadores de natación para poder avanzar en la expansión de esta disciplina entre los nadadores con movilidad reducida. También en la adecuación de los espacios, ya que con herramientas como los elevadores de piscina, es mucho más simple trabajar con las personas que tienen dificultades para llegar al agua.

Los beneficios para el cuerpo son claros y evidentes, pero la clave está en trabajar para lograr que docentes, alumnos y formadores pierdan el temor y trabajen juntos por un mismo objetivo.

Las piscinas adaptadas

Para poder avanzar en una correcta enseñanza de la natación a personas con movilidad reducida, o para la práctica de deportes acuáticos, es necesario que estas piscinas sean accesibles. Lograr este objetivo implica la utilización de grúas y sillas de piscina, que permiten al individuo meterse en el agua al agua activando una palanca.

El vestuario adaptado también es importante, ya que debe haber asideros suficientes, baño adaptado y ducha adaptada para una silla de ruedas. Esto permitirá a la persona con movilidad reducida valerse de forma autónoma y avanzar en su independencia para la práctica deportiva.

piscinas adaptadas con elevador de piscina

El diseño de las piscinas y entornos para que sean accesibles, requiere la utilización de goma y suelos adherentes. Hay que evitar, a toda costa, la utilización de materiales resbaladizos. A su vez, la piscina adaptada necesita contar con al menos una silla de ruedas mecánica. Existen personas con movilidad reducida que pueden moverse sin silla de ruedas en la vida cotidiana, pero cargar con el peso de la bolsa deportiva en las instalaciones puede suponer un gran esfuerzo. Nunca está de más contar con una silla de ruedas que permita su utilización en caso de necesidad.

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