Método Pilates: ¿Qué es? – ¿Cómo trabajarlo? – Cuánto cuesta?

¿Qué es el pilates?

Método Pilates

Quemar adrenalina ‘a lo loco’ ya no se lleva. Ir a un gimnasio a ‘machacarse’ hasta quedar exhausto sin más, tampoco. El concepto de centro deportivo tal y como lo conocemos hasta ahora está cambiando progresiva y radicalmente, y ya se empieza a hablar más de lugares de cuidado personal, en los que el ambiente es mucho más relajado y armónico, y donde la oferta se ha ido ampliando considerablemente hacia otras ramas de la atención integral y personalizada.

En este contexto cambiante está haciendo furor el método Pilates, un conjunto de movimientos controlados realizados tanto en el suelo como sirviéndose de maquinaria específica, a medio camino entre el yoga y la gimnasia sueca y dirigidos a mejorar el estado del cuerpo y de la mente que, a pesar de haber sido inventado hace casi cien años, ha salido a la palestra a raíz de que muchos personajes del papel ‘couché’, como Madonna, Julia Roberts, Bruce Willis, Silvester Stallone o Jodie Foster, se confesaran adeptos. Sin embargo, la técnica Pilates va más allá de las modas pasajeras o de ser una pátina de ‘glamour’ para la actividad física de toda la vida.

Según los profesionales que conocen el método consultados por SALUD, Pilates «es la forma más inteligente de hacer ejercicio que se ha inventado», opina Vicky Timón, directora técnica de la cadena Zest Health & Fitness (Madrid), y «muy útil para equilibrar todo el cuerpo», resume Silvia Puentes, co-directora del centro Elite Pilates Fisioterapeutas, también en Madrid.

«Aún hay mucha confusión al respecto de lo que es verdaderamente el método Pilates. Creen que es una especie de yoga modificado o una forma elitista de hacer ejercicio con un entrenador personal», explica Silvia Puentes, co-directora, junto con Meriem Sadaoui, del centro Elite Pilates Fisioterapeutas. Ambas son fisioterapéutas y aplican este procedimiento a la rehabilitación de sus pacientes. «Con Pilates se pueden obtener numerosos beneficios para la salud, además de los estéticos», continúa la especialista.

A pesar de que ella no está orientada tanto a la rehabilitación como al deporte en sí, Vicky Timón, directora técnica de la cadena de gimnasios Zest & Fitness, coincide en señalar que «mucha gente escéptica piensa que es una tontería que los gimnasios nos hemos sacado de la manga para seguir la moda y, aunque es cierto que hay una demanda creciente que tenemos que cubrir y que hay mucho fraude, no es así».

FUNDAMENTOS DEL PILATES

El cuerpo humano es una máquina compleja sorprendente. No obstante, tiene ‘fallos’ de diseño. La columna vertebral es el eje principal de nuestra capacidad motora. Sostiene el cuerpo erguido, contrarresta la gravedad para que no caigamos, protege la médula ósea y sirve de anclaje a los ligamentos y músculos que sujetan gran parte del organismo.

Por sí sola, esta hilera de 33 vértebras no es capaz de hacer todo el trabajo, así que tiene que ayudarse de una musculatura lo suficientemente fuerte como para apoyar este complejo entramado.

No obstante, las malas posturas, el sedentarismo, la mala técnica deportiva… hacen que este conjunto de músculos se debilite y se atrofie, creando descompensaciones que acaban pasando una factura, en forma de dolor y lesiones, muy elevada para el paciente.

Joseph Pilates (1880-1967), fundador del método pilates que lleva su nombre, fue un niño enclenque que acabó siendo un gran atleta, gimnasta y nadador. Estaba convencido de que fortalecer el centro de energía -el ‘cinturón’ que abarca la parte anterior y posterior desde la base de las costillas hasta justo por debajo de la pelvis- era la base para equilibrar el resto del cuerpo corrigiendo las descompensaciones.

5 Principios del Método Pilates

Para ello diseñó una maquinaria específica (‘Cadillac’, ‘Reformer’, ‘Barrel’ y ‘Chair’) ” dotada de muelles que ofrecen diversos grados de resistencia e ideó infinidad de ejercicios de suelo (en total, el procedimiento consta de unos 500) con el objetivo de fortalecer el centro de energía. Además, propuso otros cinco principios que tenían que guiar cada movimiento para lograr el máximo beneficio:

– Concentración.

El alumno ha de tomar conciencia absoluta de todo su cuerpo para no hacer los ejercicios de forma repentina o casual.

– Control.

Pilates también llamaba a su método ‘contrología’ o arte del control. Ningún movimiento se lleva a cabo al azar.

– Precisión.

Los detalles son esenciales. Cada ejercicio tiene una estructura clara. Es más importante hacerlo bien en lugar de realizar muchos. «No se trata de hacer repeticiones sin más. Lo esencial no es la meta, sino hacer correctamente el camino que lleva a ella», dice Timón.

– Respiración.

Como en cualquier otro deporte, es fundamental respirar de forma coordinada con los ejercicios, ya que de esta forma se evita el agotamiento y la precipitación al hacerlos. Además, así mejora la capacidad cardiorrespiratoria del alumno.

Estas pautas, además del hecho de que Pilates reúne muchas características del yoga (más encaminadas a potenciar la faceta espiritual o mental), han provocado que algunos especialistas centrados en potenciar el aspecto puramente físico, tanto en el ámbito deportivo como en el médico, desconfíen de las bondades del método.

Sin embargo, una vez que lo conocen, no dejan de proclamar sus ventajas. «A mí me ha cambiado la vida y la forma de orientar mis otras clases», explica Timón. Y es que este conjunto de ejercicios sirve para corregir las deficiencias técnicas que pueden darse en otros deportes, así como para extraer más beneficios de otras actividades físicas (aerobic, levantamiento de pesas, carrera…). «De hecho, muchos deportistas de elite y la mayoría de los bailarines clásicos usan Pilates», pone como ejemplo la profesora.

Realmente, los profesionales de la danza fueron de los primeros en sacar provecho del método Pilates. Como muestra, dos botones: un trabajo publicado en la revista ‘Medicine’ ‘and Science of Sports and Exercise’ en 1998 ya alababa las cualidades del método Pilates para entrenar de manera segura (sin causar lesiones) la potencia de salto después de sólo un mes de seguimiento.

Por otro lado, una investigación recogida en ‘Sports Medicine’ en 1995 concluía que los programas de rehabilitación de las lesiones de tobillo, rodilla, cadera y espalda que suelen afectar a los bailarines pueden mejorarse y acelerarse si se completan con ejercicios de Pilates.

Y es aquí donde entran los beneficios puramente médicos. Varios trabajos han destacado el potencial de esta técnica para mejorar la flexibilidad, el tono muscular, los dolores de espalda y los articulares; así como, según publicó ‘BMC’ ‘Geriatrics’ en 2003, para frenar el deterioro de los pacientes mayores ingresados en un hospital.

«Ésa es otra de las ventajas de Pilates», explica Silvia Puentes, «es apto para todo el mundo porque se adapta a todas las condiciones físicas y a todas las edades». Timón por su parte recalca que «beneficia tanto a los usuarios sedentarios o poco entrenados como a los deportistas más preparados». Finalmente, al no haber movimientos bruscos ni impactos contra el suelo, el riesgo de lesión es casi nulo.

COSTE DE SESIONES PILATES

Precisamente por la capacidad de adaptarse a cada individuo, Pilates tiene una sola pega: el precio. Sobre todo al principio, los especialistas abogan por las clases individuales, cuyo coste oscila entre los 25 y los 50 euros por sesión. «Se entrevista al alumno y se diseña un programa específico, encaminado a a solucionar sus problemas y a responder a sus expectativas, y eso no es barato», reflexiona Puentes, que a continuación matiza que el beneficio merece la pena. «Nadie se plantea que un masaje o una sesión de fisioterapia se la den en grupo y desde el punto de vista rehabilitador Pilates es exactamente igual».

Por su parte, la responsable de los gimnasios Zest Health & Fitness afirma que lo idóneo es, sobre todo al inicio, tomar clases particulares y posteriormente, si se quiere abaratar el precio, «juntar a dos o tres personas como mucho que tengan los mismos objetivos». También suele haber bonos para no sobrecargar demasiado el bolsillo. A partir de ese número de alumnos, los puristas opinan que el método tradicional se desvirtúa y que los beneficios se diluyen. «Será un buen ejercicio, pero no es Pilates; es otra cosa», afirman.

Joseph Pilates defendía que «en 10 sesiones notarás la diferencia, en 20 verás la diferencia y en 30 tu cuerpo habrá cambiado totalmente». Así, «cuanto más se masifiquen las clases más se alejarán de este objetivo», apostilla Vicky Timón. No obstante, «en los gimnasios tenemos que cubrir una demanda, así que procuramos ofrecer clases colectivas en las que se dan indicaciones típicas de Pilates, pero advertimos de que no es lo mismo», aclara.

Por ello, los defensores de la pureza del método insisten en que el usuario que esté pensando en apuntarse a esta corriente, debe exigir que su monitor esté debidamente certificado. Es decir, que haya completado una formación teórica y práctica en centros oficiales y que haya sido supervisado por un profesor experimentado unas 200 horas. En definitiva, una formación «que no se logra en ‘cursitos’ de fin de semana», apunta la fisioterapeuta del centro Elite Pilates Fisioterapéutas.

Errores que rodean a la técnica de pilates

El desconocimiento generalizado de Pilates ha implantado una serie de lastres contra los que ahora luchan los especialistas.

– No se trabaja.

Los ‘fanáticos’ de los gimnasios convencionales suelen burlarse del método diciendo que es ‘blando’. No es verdad. La movilización de la musculatura profunda y el control que hay que ejercer durante todo el movimiento da la sensación de estatismo, pero eso no es sinónimo de que no se esté trabajando.

– Cura la escoliosis.

«Hay gente que con tal de ‘enganchar’ a un cliente le dicen que pueden eliminar una escoliosis de hasta 40 grados de curvatura. Eso es absolutamente falso porque es una alteración estructural ósea que no puedes corregir», manifiesta Silvia Puentes. Sin embargo, en esta patología la parte convexa de la curva está laxa y la cóncava contraída, lo que rompe la simetría de la espalda. Pilates ayuda a compensar ambas deficiencias (se fortalece la zona ‘floja’ y se estira la que está agarrotada) y se reducen los dolores derivados del problema.

– Adelgaza.

Cuando se está aprendiendo Pilates, el movimiento es muy lento. Luego es más dinámico, pero sigue primando la calidad sobre la cantidad, lo que lleva a hacer los ejercicios con un ritmo suave. Como cualquier ejercicio aeróbico, este procedimiento quema grasa y, en consecuencia ayuda a adelgazar, pero no se puede vender como un ejercicio para perder peso. La postura que se logra a las pocas sesiones Pilates es más estilizada y erguida, además de que la musculatura está más compacta, lo que da una percepción de adelgazamiento. Los movimientos son más ágiles y armoniosos, por lo que la persona tiene sensación de ligereza.

El ambiente idóneo para practicar pilates

Para lograr cumplir correctamente los seis principios del método Pilates y obtener todos los beneficios que este brinda, tanto al cuerpo como a la mente, es absolutamente necesario trabajar en un ambiente radicalmente distinto al que se respira en los gimnasios convencionales. Es decir, hay que huir de los recintos llenos de mostradores con productos alimenticios o de ‘merchandising’, así como de las aulas con música rápida a un volumen estridente. Naturalmente, tampoco tienen sentido las habitaciones dotadas de infinidad de monitores de televisión que transmiten informativos y ‘videoclips’. Según el libro ‘El auténtico método Pilates. El arte del control’, escrito por Esperanza aparicio y Javier Pérez (ambos bailarines y conocedores de la técnica), se debe trabajar en silencio para «’escuchar’ sus necesidades, dificultades y progresos en el trabajo».

Otros especialistas consultados por SALUD afirman que, en cualquier caso, la atmósfera reinante debe favorecer la concentración y la relajación.

«Si se pone música es muy suave, a bajo volumen y nunca para marcar el ritmo como ocurre en las clases de aerobic o ‘spinning’», aclara Vicky Timón, que también afirma que «se pueden poner velas, bajar la luz si ésta es demasiado intensa o distrae al alumno». En opinión de Silvia Puentes, la importancia de desenvolverse en un ambiente tranquilo reside, además de favorecer la concentración del alumno, en facilitar la comunicación entre éste y el monitor. «En las sesiones estamos observando la respuesta del cuerpo y dando indicaciones constantemente, así que es importante que no haya elementos que puedan desviar la atención», resume.

Fuente: Pilates
Imagen: Carmen Senra


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